sábado, 26 de junio de 2010
¡Otra clase de política con alma y clase del Alba!
Con políticas inclusivas que garanticen igualdad a pueblos originarios concluyó X Cumbre del ALBA. La incorporación de políticas interculturales en el Estado, garantías de los derechos sociales, culturales y económicos para los pueblos nativos, participación igualitaria en la toma de decisiones, protección del hábitat de los originarios, entre otros aspectos son las conclusiones centrales a las que se llegó la Reunión de Autoridades Indígenas y Afrodescendientes con los mandatarios de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA, viernes 25 de junio).
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4 comentarios:
La democracia ha cambiado, ya ejercer el voto regularmente no nos garantiza un régimen democrático, debe haber otras prácticas que legitimen los regímenes democráticos, con pesos y contrapesos, que garanticen el juego limpio y equilibrado entre todos los actores.
Democracias inclusivas, con alma y corazón, que puedan incorporar a todas esas masas excluidas a un modelo económico que sea capaz de brindarles lo básico para vivir bien, vivienda digna, alimento tres veces al día, agua potable, energía eléctrica, educación, seguridad social y seguridad alimentaria, sanitaria y salud pública eficiente.
Esa izquierda de lucha y de gobierno, democrática y transformadora, es hoy necesaria y urgente para impedir que el país se deslice hacia una derecha sin corazón y sin alma, para que podamos vivir en una Costa Rica en la que quepamos todas y todos, naturaleza incluida.
Valores referenciales. Ese país que queremos, como decía recientemente Pedro Casaldáliga, ese benemérito obispo de los pobres, tiene valores referenciales, columnas maestras de la nueva sociedad: la dignidad humana, la igualdad social, la libertad, la corresponsabilidad, la participación, la garantía de alimento, salud, educación, vivienda, trabajo, la ecología integral, la propiedad relativizada porque sobre ella pesa una hipoteca social.
Ser hoy progresista, más allá de cualquier debate estéril sobre etiquetas, es colocarse críticamente frente al significado y a las consecuencias de este sistema injusto, luchar contra sus efectos perversos y por una nueva sociedad inclusiva y solidaria.
Es el estado de injusticia en el que vivimos, el que sigue haciendo válida la distinción entre derecha e izquierda, ejes respectivos de la construcción de los dos grandes polos de la reacción y del progreso que se expresan en el campo de las ideas, en la lucha social , en las confrontaciones electorales, aunque a menudo la veamos enmascarada por la instrumentalización de un centro imaginario, receptáculo de votos de los partidos-omnibús dispuestos a recoger adhesiones en todas las paradas a punta de dinero, escondiendo ideologías y programas, lo que también forma parte de la llamada crisis de la política y de los partidos políticos.
La nueva derecha latinoamericana, podrá ser inclusiva, que busque la armonía con la naturaleza, inclusión social, justicia, equidad, solidaridad y de la igualdad, pronto lo podremos ver.
Maravilloso. Parece que el sueño de Bolívar tenía que recorrer un largo camino hacia su realización.
Primero la independencia del imperio español, ahora a lograr la independencia y la libertad del otro imperio.
Ya era hora que se garantizaran tales derechos tanto a los indígenas como a los Afrodescendientes!!
Y Casandra, sea quien seas, mis bosques en los
-montes verdes- son abiertos a todos y casi primitivos, aptos para seguir escribiendo y soñar!!
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